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Si aprender música de capoeira ya es lo suficientemente extenso y complejo, agregarle otros ritmos de diferentes tradiciones culturales (que van entrelazadas por diversas razones), se convierte en una explosión de información. Este es el caso del maculelé, este baile llamativo, entre palos (machetes y incluso fuego) que desde hace unas décadas comenzó a unirse a las fiestas  de batizado de capoeira, así como a presentaciones de la cultura afrobrasileña.

¿Pero qué es el Maculelé?, ¿de dónde salió?, ¿por qué se usa esto o lo otro?, o ¿cuáles son los instrumentos y los toques?, son algunas de las preguntas más recurrentes y que no siempre son fáciles de responder. En gran medida, a causa de la poca información documentada al respecto. Ya decía el profesor Carlos Eugenio Libano Soares durante un Live con Mestre Balão, «hace falta hacer investigación, la academia no está interesada en hacerla, entonces es una tarea de los capoeiristas».
Al igual que la capoeira, el maculelé se ha transmitido de manera oral y ha vivido transformaciones, y sigue transformándose. Cada persona le mete su toque, sus viradas (repiques), variaciones y fusiones, por lo que se encuentra N cantidad de videos con ‘toques de maculelé’ y ‘pasos de maculelé’.
Con este contexto, hay que tener presentes nuestras propias referencias documentales y de saber popular. Aquí encontramos a tres mujeres sumamente relevantes para entender más sobre maculelé: Mestra Francesinha, que se ha enfocado en investigaciones y relata historias de manera única (además de bailarlo de manera espectacular); Mestra Claudinha, folclorista y percusionista; y Emilia Biancardi, folclorista e investigadora.

El maculelé es arte, se baila, se canta y los instrumentos musicales hablan entre sí, se complementan, por lo cual vive y se manifiesta de diferentes formas, «no hay toque errado, lo importante es que vaya en la cadencia», explicó Claudinha, resaltando la importancia de sentir.
Sobre la cadencia (el ritmo o repetición de determinados fenómenos, como sonidos o movimientos, que se suceden con cierta regularidad), agregó que al haber 3 atabaques, cada uno cumple una función.
El Rumpi es el mediano, el Rum es la base, el más grande y el que marca el ritmo; y el Lé, tiene un tono más agudo y al igual que el berimbau viola, es el encargado de repicar. En cuanto a los toques que se usan dentro del Maculelé están el Ijexá, el Barravento y el Congo, siendo este último el principal. A su vez cada uno puede tener infinidad de variaciones dependiendo del tambor, el orden de las manos se puede alternar, por lo que no hay una única forma de hacer los toques de Maculelé. La invitación que dejó es para explorar los sonidos.
«Los tambores hablan entre sí, cada uno tocando de acuerdo a su manera«. 
Pero para entender más de qué es, de dónde viene y por qué lo practicamos, acudimos a los libros, a uno muy especial sobre raíces musicales en el que Emilia Biancardi comparte datos de gran valor, que intentamos sintetizar en esta infografía:

Foto de portada: Joel Zimmer (Vía: Flickr, CC)

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